Crystal Fighters: Traigan sus propios maniquíes

Fábula y rueda de los tres amigos, los tres luchadores, que al borde de la epilepsia urbana, adivinan en el horizonte un confetti de ángeles cayendo sobre el pantano de Lanuza.

Hoy escucharemos tus palabras retumbando en los solares vacíos de la memoria, expulsaremos por fin a los cuervos que revolotean alrededor de tu memoria, hoy en la intimidad de nuestros pensamientos, anotaremos una muesca más en este infinito recuento de la extrañeza que trae tu ausencia.

Crystal Fighters bailan sobre el escenario junto a un puñado de excéntricos cantores, rockeros que piden una de Jabier Muguruza al dj, modernas de Huesca y algunos de esos hermosos ángeles que en desgracia han sobrevivido a las aguas tempestuosas. Viejos discos de piedra reproducidos en el abismo digital, vino tinto salvaje, como si el Battiato de la Vía Lactea se mezclara con una orquesta de steampunk. Igual de evocador, no se preocupen. El amor espera a un lado del muro, espero a que vuelvas a mi cueva. Retrúecano de la nueva carne, percusiones mutantes, nos tatuaremos las muñecas con el rostro de la diosa Jaguar y estaremos unidos para siempre.

Andrea Echeverri, clapyourhands, el ataque de mil aves, con mil especias distintas en sus picos, te seguiré hasta el final, hasta el fondo de la cueva, donde los primeros hombres pintaban sueños a oscuras con aceite de amapola. Seré luchador en Aguascalientes por ti, encenderé todas las hogueras de la playa, de todas las playas del mundo.

Crystal Fighters creían en las palabras del profeta Coppini, del cambión del tecnopop, el mítico Servando Carvallar, amplifican percusiones, atrapan el pleistoceno en un sample de txalaparta. Reordenan el azar para darle sentido a la vida. Todos seguimos hacia delante porque al apretar los dientes con fuerza podemos marcar mejor el ritmo del baile.

Escapen de los escaparates, escapan del invierno y del carnicero, escapen de caer enamorados para siempre, de las esquinas de las calles de una ciudad en verano, de los poema malos, de las proclamas, de lo universal. Yo solo quiero estar contigo, contigo y con los Crystal Fighters: nos vemos en la orilla del lago, aquí no tenemos playa, así que el estío tiene otro color.

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