Ray Collins Hot Club: atrapando la leyenda en el ámbar

By 6 marzo, 2018Sin categoría

Había un desierto lleno de luces y fuentes de jack&cola, había un italiano bebiendo destornillador y cantando viejas tonadas de su madre, también los chicos que volvían de la guerra sin saber que les estaba esperando otra. Estaba Steve Rogers congelado en un trozo de hielo, unas radios tan grandes como un robot (y eso que nadie sabía qué significaba eso), las bandas tenían xilófono y contrabajo, estaban claro, Kurt Weill y Bertol Brecht y Maki el Navaja, la pantera rosa, camisas de flores, abrebotellas enganchados a la pared, vidrio por dinero, camisetas interiores blanquísimas para el señor Kerouac, un cádillac, otro cádillac. Mae West apoyada en una farola esperaba al baterista con ganas de morfina y todos temblábamos imaginando que un director de cine mexicana imaginara historias de limpiadoras y monstruos marinos, estaba la Sociedad de la Justicia de América viviendo en Tierra 2, estaba Consuelo de Saint-Exupéry como una Penélope moderna.

Estaban un montón de puentes detrás, ardiendo y volviendo a arder, estaba el pequeño Ricardo, golfillo con purpurina, estaba Screamin Jay Hawkins vendiendo ataudes para mantener el culto a la Virgen del Pantano, estaba Ray Bradbury volviendo de Marte, It´s toasted, estaba claro, «Ike» Eisenhower controlando todo el cotarro. Pero también están los singles de contrabando desde las bases americanas, el puerto de Hamburgo, Pete Best esperando su turno, los marines y los marineros, las putas y los perdidos, ron y azabache, el revival es un bucle temporal donde te atrapan los pianos y los reservados, un lugar donde el hielo nunca se derrite y el tocadiscos nunca alcanza el final.

Ray Collins´ HOT CLUB vuelven a Zaragoza. Traen la gran década. Los años dorados, los metales, el piano afinado, el cantante que lee partituras, los solos sin pedales, la batería montada con mimo, las coreografías de las coristas, el traje, la cobarta, el pelo bien peinado, las faldas que vuelan, los brazos y las piernas, baile y un poco de picante. Solo un poco. Salta.

Fecha: 8 de marzo. Entradas en www.alasarmas.org/entradas/